Borde con Hilván Fantasía
Ideal para telas finas, este acabado agrega un toque único a prendas y ropa de cama. Requiere una preparación previa: se dobla la tela y se asegura con un punto de dobladillo o una cadena fantasía. Se trabaja desde el derecho de la tela, realizando una bastilla ligera en forma ondulada. Al tirar suavemente del hilo, se crean pequeñas escamas o fruncidos. Para un acabado más decorativo, se puede utilizar hilo de color contrastante.
Borde con Repulgo
Este acabado también es adecuado para telas finas y ropa de cama. Si se usa un hilo de color contrastante, se obtiene un efecto muy decorativo. Se comienza con un pequeño dobladillo que se asegura mediante puntos de repulgo. Los puntos deben estar separados por aproximadamente un milímetro, y el hilo debe pasar por el doblez. Cada punto se fija con dos puntos verticales, ajustados para crear festones decorativos en el borde.
Borde Enrollado
Utilizado principalmente en telas ligeras como la batista, se trabaja desde el derecho. Se cose envolviendo la aguja y el dobladillo, generando una serie de puntos de repulgo. El hilo se ajusta solo cada tres o cuatro puntos.
Puntos Combinados en Dos Colores
Estos puntos no son tanto para rematar bordes, sino para adornarlos. Antes de aplicarlos, se recomienda coser un dobladillo ancho con un punto básico. Luego, desde el derecho, se realiza un hilván rápido. A continuación, con hilo contrastante, se pasa la aguja de arriba hacia abajo, formando una serpentina decorativa.
Bastilla con Repulgo
Similar al ejemplo anterior, este punto se realiza después de terminar el dobladillo. Su ejecución es sencilla: se hace una bastilla simple, y luego, con hilo contrastante, se pasa la aguja de arriba hacia abajo, como si se formara un repulgo.


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